12/12/2011
ENTREVISTA MOZOBIL® (GENZYME)-FRANCISCO VIVAR, DIRECTOR GENERAL DE GENZYME
En primer lugar, enhorabuena por el Premio,
- ¿Qué ha supuesto para el equipo de Mozobil® recibir el Premio Galien al Mejor Medicamento del Año?
Muchas gracias. El premio Galien supone para nosotros un espaldarazo para seguir nuestra línea de desarrollo de nuevos productos como hasta ahora, es decir, investigando soluciones para problemas de salud que aún no las tienen. Genzyme siempre ha estado muy centrada en medicamentos huérfanos, lo cual tiene una complicación añadida. Este tipo de premios y la respuesta de los pacientes es algo que nos hace continuar con ilusión.
-¿Qué diferencia a este medicamento respecto al resto para la misma indicación?
Mozobil® tiene como indicación la movilización de células madres cuando los métodos tradicionales han fracasado. Realmente, no podemos hablar de igual indicación, más bien Mozobil® permite la recolección de células en cantidad suficiente para llevar a cabo el trasplante autólogo en aquellos pacientes que por métodos tradicionales no podrían ser trasplantados.
-¿Qué perspectivas de futuro tiene Mozobil®?
En la indicación aprobada esperamos que el uso se vaya extendiendo a tenor de los excelentes resultados clínicos obtenidos y sin olvidar el ahorro que supone su uso precoz en ciertos pacientes, a priori, malos movilizadores. Hay también un desarrollo en estadío aún muy temprano en uso combinado con quimioterapia. Para este desarrollo tendremos que esperar.
-¿Cuántos pacientes se han visto beneficiados con este fármacos desde que está disponible?
Alrededor de unos 500 pacientes con una altísima tasa de éxito.
-¿Cuál es vuestra percepción sobre la investigación actual en España y en el mundo?
A nivel global, la investigación de nuevas terapias abre unos horizontes inimaginables hace unas décadas. Hablamos de biotecnología, terapia génica, terapias celulares, etc. Además, se extiende, para nuestra alegría, la investigación en enfermedades poco frecuentes. En nuestro país, hay grupos de enorme prestigio tanto en investigación básica como clínica. También las compañías farmacéuticas aportamos gran valor a la innovación. Desgraciadamente, las circunstancias económicas por las que atravesamos están frenando las iniciativas, tanto a nivel oficial como a nivel de inversión privada. Entendiendo que las medidas de recorte son necesarias, no podemos olvidar el daño que producen a la I+D+I y del tiempo necesario para recuperar el nivel anterior.








